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" ¡YO CREÍ QUE USTED
VENÍA A RENDIRSE!" |
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-Subteniente Gómez Centurión, la Sección
del Teniente Estévez ha sido, prácticamente, diezmada;
pero ha cumplido con la misión de bloquear el ataque inglés
que se ejecutaba sobre nuestras primeras líneas. Le comunico
que Estévez ha fallecido heroicamente -el Teniente Primero
Esteban, que recién se había reintegrado a la Compañía
"C", después de su brillante acción en
el Estrecho de San Carlos, fue quien le dio esta dolorosa noticia
a quien fuera su camarada y amigo. En el rostro de Gómez
Centurión se reveló la tristeza por la noticia.
La crítica situación del momento impedía
otra manifestación acorde con el acontecimiento.
-Es mi intención emplear su Sección para explotar
lo hecho por Estévez. Esto, como última posibilidad,
porque no se dispone de otras reservas y por la supremacía
de la aviación inglesa. Usted es nuestra última
carta. Entonces, usted ejecutará un nuevo contraataque
hacia el Norte, apoyando su flanco derecho en el mar, con la
finalidad de aprovechar el buen trabajo realizado por la Sección
Estévez -concluyó Esteban.
Avanzó a través del fuego poco denso de artillería
enemiga; en poco tiempo ya debió enfrentar al Segundo
Batallón de Paracaidistas. Se originó un intenso
tiroteo con armas automáticas, que duró aproximadamente
treinta minutos; los ingleses quedaron cercados, entre el mar
y un campo minado propio. La presentación de la Sección
de Gómez Centurión los sorprendió y les
provocó importantes bajas.
-Mi Subteniente, los ingleses suspendieron el fuego -gritó
el Sargento Sergio Ismael García, Encargado de la Sección.
-¿Qué harán ahora? -el subteniente seguía
cada uno de sus movimientos con los prismáticos.
-Están agitando sus fusiles y sus cascos en señal
de parlamento -dijo el Sargento García, con entusiasmo.
-¡Alto el fuego! -ordena Gómez Centurión
a su aguerrida Sección de Tiradores Especiales; la orden
se fue transmitiendo entre los soldados.
-Se acerca hacia nosotros.
-García, esté atento, me adelantaré para
recibirlo; si llega a ocurrirme algo, abra el fuego con todas
las armas -avanzó hacia el que venía, casi corriendo.
La distancia aproximada era de doscientos metros. Llegó
primero y allí lo esperó.
-¿Do you speak english? -preguntó el inglés,
que resultó ser el Teniente Coronel Jones, Jefe del Regimiento
2 de Paracaidistas.
-Yes -respondió Gómez Centurión; dominaba
el idioma inglés, por su permanencia en el exterior,
acompañando a su padre.
-Terminó todo para ustedes, si me entrega el armamento
de toda su tropa, le garantizo que van a salir vivos -dijo Jones.
-¡Yo creí que usted venía a rendirse!
-respondió el Subteniente, en perfecto inglés,
y basándose en la crítica situación en
la que los ingleses se encontraban. Habían sufrido importantes
bajas, los heridos estaban siendo retirados por los camilleros,
bajo la vista de todos.
-Lieutenant Colonel, you have to retíre. In two mínutes,
I will start the fire-gritó, enojado, recriminándolo
por su actitud de soberbia; se replegó con la misma premura
con la que había concurrido al encuentro. Mientras regresaba
a su posición, la Sección comienza a recibir fuego
desde el SE. Sin dudas, los ingleses, aprovechando el tiempo
de parlamento, desplazaron fuerzas al flanco, con la finalidad
de rodearlos. Aún faltándole unos metros para
llegar hasta los suyos, y previendo lo peor, vuelve a girar
sobre sí mismo.
-Me engañaste -observa a Jones, que ya estaba en posición
de abrir el fuego, y dispara sobre él; lo hiere de muerte.
Con los ingleses ubicados en mejores condiciones tácticas,
ganadas durante el tiempo en que duró el parlamento,
se desató un intenso fuego entre ambas partes; ambos
bandos sufrieron importantes bajas. -Sargento García,
con los soldados Austín y Allende, trate de acercarse
a la ametralladora que está disparando desde nuestro
flanco, emplee granadas de mano para tratar de silenciarla.
-La situación era muy crítica.
Mientras seguía dirigiendo el fuego en contra de la
Unidad de Paracaidistas, que se encontraba desplegada a su frente,
en un instante gira la cabeza para verificar la acción
de la patrulla enviada, y los ve cuando caen heridos de muerte
por una ráfaga de ametralladora.
-Malditos.
El fuego enemigo se hizo cada vez más intenso; resolvió
replegarse con el primero y segundo grupos, protegidos por el
tercer grupo que quedó a retaguardia, a modo de protección.
Cuando esta última fracción inicia su repliegue,
es herido el Cabo Fernández; debieron dejarlo por la
gravedad de sus heridas.
-No se preocupe Fernández, volveré a buscarlo
-y lo cubre con su poncho.
La intrépida y gloriosa Sección se retira con
siete muertos y quince heridos. Un precario fuego, de la Artillería
propia, cubrió su repliegue.
La suerte de la Guarnición Darwin-Goose Green quedó
sellada. Ya no se dispone de más tropas para enfrentar
al creciente ejército inglés.
-Necesito dos voluntarios para rescatar al Cabo Fernández
-ante este pedido del Subteniente Gómez Centurión,
toda su fracción dio un paso adelante.
Por la noche, tras infiltrarse entre las líneas enemigas,
logra rescatar a Fernández, quien se encontraba casi
en estado de agonía. Con el concurso de los médicos
logran salvarle la vida.
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Relato extraído del libro : Malvinas, un sentimiento
Seineldin Mohamed |
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